viernes, septiembre 23

El Hombre De Bocksten


La vida del  hombre de Bocksten transcurrió en la baja edad media, entre los años 1290 y 1430 perteneciendo posiblemente a la clase próspera de la época. Su altura era de entre 170 y 180 cm.
Fue asesinado en los alrededores del municipio de Varberg, Suecia.

Su asesino o asesinos lo agredieron golpeándolo brutalmente, proporcionándole un primer golpe en la mandíbula inferior, otro en la oreja derecha y por último uno letal en la parte posterior de la cabeza. Después, para evitar que se convirtiera en fantasma, atravesaron su cuerpo con dos palos gruesos, uno de roble que le afectó el corazón y otro de haya que le atravesó la espalda, y lo arrojaron  a un lago que con el tiempo pasó a convertirse en pantano, cercano a una calzada medieval, la Vía Regia, a unos 15 km. De Varberg.

En el momento de su muerte vestía una camisa, túnica de lana, capucha, medias, calzas y zapatos de cuero. Llevaba además una bolsa de tela, cobertura para los pies, cinturón también de cuero, con funda, y dos cuchillos.

(Ropa Hombre Bocksten)
(Túnica)

(Capa)

(Capucha)

(Calzas)

(Cinturón, zapatos y cuchillos)

Sus restos fueron encontrados por un niño de 11 años, Johansson, el 22 de junio de 1936, que recolectaba turba del pantano y comprobó con asombro que entre la turba de su saco aparecían partes de un esqueleto.

A pesar de que la parte superior del hombre estaba dañada, la inferior estaba intacta, conservando en buen estado pulmones, hígado y cerebro, así como la ropa, una de las mejores que se conservan en Europa de aquella época.

En enero de 2006 en el Hospital Universitario de Sahlgrenska, fue sometido a computarización, y sobre la base de la tomografía del cuerpo, se realizó un modelo de cómo podría haber sido el Hombre de Bocksten.


(Reconstrucción Hombre Bocksten)

El Hombre de Bocksten ha sido parte de la exposición del museo en el condado de Halland.


jueves, agosto 25

La Momia De San Severinio


Esta momia se encuentra en la iglesia del pueblo de Ainzón, en Zaragoza. 

Desde que encontré algo de su historia, en el blog De Profesión Incierta, poco es lo que he descubierto acerca de ella. Me remito pues a transmitir los datos que se aportan en el citado blog.

Según parece se trata de San Severinio, un soldado romano del siglo IV y nada más se conoce de él.
Se encuentra recostada en un Doncel recubierto de gasas, con una pronunciada palidez y brillantes joyas.

Lamento no aportar más datos. Seguiré buscándolos y si los encuentro, actualizaré la entrada.

viernes, julio 15

Catalina de Siena

Catalina (que significa pura), conocida como Catalina de Siena, nació en Siena, el 25 de marzo de 1347, hija del tintorero  Diego Benincasa, siendo la menor de todos sus hermanos.

Cuentan que a la edad de cinco o seis años , cuando cruzaba la calle con su hermano Esteban, tuvo la primera de sus visiones: vio al Señor que le sonreía rodeado de ángeles e impartiéndole su bendición. Esta visión la hizo inclinarse definitivamente hacia la vida virtuosa.
Su padre, que tenía previsto casarla con un hombre rico, se sintió contrariado al confesarle Catalina que se había prometido con dios. La ira del hombre la hizo dedicarla a los menesteres más humildes de la casa, pero la joven no cesaba en sus intenciones, y padecía frecuentes situaciones de éxtasis.

Desesperados ya con la situación, sus padres cedieron y Catalina fue admitida en la Tercera Orden de Santo Domingo. Tenía dieciséis años y ya sabía curar, ayudar y dedicar tu tiempo y su bondad a los más necesitados, sobre todo a los enfermos de la Peste Negra, en la que pereció más de la tercera parte de la población.

A los veinticinco años comenzó su vida pública, como conciliadores de la paz entre los soberanos y aconsejando a los príncipes.
Mujer analfabeta, como la mayoría de la de su tiempo, dictó el libro titulado “Diálogo de la vida Divina”.

Catalina de Siena murió el 29 de abril de 1380, a consecuencia de un ataque de apoplejía.


Catalina murió en Roma, pero la gente de su ciudad natal quería tener su cuerpo, por lo que se dispusieron a tomarlo y regresarlo a su ciudad. Convencidos de que la misión era prácticamente imposible, lograron hacerse con su cabeza y meterla en una bolsa de papel. Cuentan que fueron descubiertos por los guardias, quienes les pidieron que mostraran el contenido de la bolsa, y al abrirla, ésta apareció lleno de pétalos de rosas.
Una vez llegados a Siena, la cabeza estaba de nuevo en la bolsa.

La cabeza y el dedo pulgar de la misma, fueron colocados en sendos relicarios, en los cuales continúan hoy, en la iglesia de San Dominico de Siena, Italia, siendo Patrona de la Ciudad.
El resto del cuerpo de Catalina sigue en Roma, en la iglesia de Santa María sopra Minerva y su pie se dice que es en un relicario en Venecia.

Catalina de Siena fue la gran mística del siglo XIV y canonizada en 1461 por el papa Pío II.

 En1979, el papa Pablo VI la proclamó doctora de la Iglesia.

jueves, junio 9

La Momia de Jeremy Bentham


(La momia de Jeremy Bentham cuando aún conservaba la cabeza a sus pies)

Jeremy Bentham, pensador y padre del utilitarismo, nació en Houndsdich (Londres), el 15 de febrero de 1748, en el seno de una acomodada familia inglesa.

Considerado niño prodigio, ya leía tratados y volúmenes de la Historia de Inglaterra en su más tierna infancia. Sabía leer a los tres años además de tocar el violín; con cinco estudiaba latín y francés, y a los doce ingresó en la Universidad de Oxford, ejerciendo como abogado a los 19. En un futuro se dedicó a las tareas intelectuales y a proponer ambiciosas ideas de reformas sociales.
Su vida estuvo dedicada casi por completo al movimiento utilitarista, lo cual le llevó a la formulación de esta doctrina.

Murió en 1832, a los 84 años, después de escribir una extensa obra que fue publicada después de su muerte.

Bentham poseía una elevada autoestima y opinión sobre sí mismo, por lo que decidió que una vez falleciera su cuerpo quedara intacto en la posteridad, y así lo dejó tajantemente establecido en su testamento. Exigía ser embalsamado y vestido con uno de sus trajes frecuentemente usado por él, sentado en una silla y que su figura presidiera las reuniones que se realizaran de carácter utilitarista.
(La momia de Jeremy Bentham en la actualidad)


Durante mucho tiempo, en vida, llevó en sus bolsillos un par de ojos de cristal que pensó podrían venir bien a su cabeza una vez muerto, sin embargo, su cabeza resultó gravemente dañado en las maniobras de embalsamamiento y tuvieron que optar por fabricar una cera, que es la que actualmente figura sobre su cuerpo.
Fue sentado en una silla, dentro de una especie de armario de madera, cerrado con cristal en la parte delantera, y que se exhibe en el University College de Londres. La cabeza original fue, por decisión del la universidad, colocada a los pies de la figura.
No obstante, fue robada en diferentes ocasiones por los estudiantes del King’s College de Londres, por lo que la dirección del College decidió guardarla en un lugar seguro dentro del propio edificio.

Los restos del filósofo moral residen en un gabinete en Londres,

miércoles, abril 13

La Cabeza De Enrique IV De Francia


Enrique IV de Francia y III de Navarra, el primer rey de la Casa de Borbón fue uno de los monarcas más populares de Francia, conocido como 'Enrique El Bueno' o 'El Galante'

El 14 de Mayo de 1610, Enrique IV de Francia era asesinado con dos puñaladas por el fanático católico François Ravaillac. Tenía 57 años de edad. El 1 de Junio fue enterrado en la basílica de Saint-Denis, donde ya reposaban otros reyes de Francia.

Durante 183 años descansó el rey en la tranquilidad de la basílica, pero en 1783, durante la Revolución Francesa, grupos de revolucionarios profanaron las tumbas de los reyes y reinas, príncipes, princesas y nobles allí sepultados, inhumaron sus restos sacándolos de sus ataúdes y los enterraron en una fosa común.

El cuerpo de Enrique IV se encontraba en muy buen estado de conservación, debido a que había sido embalsamado, hecho que causó gran sensación en los profanadores pues se creía que tan solo los cuerpos de los santos podían permanecer incorruptos. Debido a esto, fue expuesto públicamente durante varios días, sufriendo durante su exposición todo tipo de vejaciones y mutilaciones, entre ellas la cabeza, para posteriormente pasar a formar parte de los demás restos en la fosa común.
Allí permaneció hasta el año 1817, en el que el rey Luis XVIII toma la decisión de restaurar de nuevo las capillas mortuorias para que todos los restos reales mal enterrados volvieran a su descanso en sus sepulturas originales. 

En la operación se encontraron tres cuerpos que habían sido decapitados y sus cabezas desaparecidas. Uno de ellos era el de Enrique IV, por lo que sus restos fueron vueltos a enterrar sin ella.


Nada más se supo de la cabeza perdida del rey hasta 1919, cuando en una subasta en el Hotel Dreuot fue adquirida por tres francos por el anticuario Joseph-Emile Bourdais. Se aseguraba que se trataba realmente de la cabeza momificada de Enrique IV.
Ofrecida al museo de Louvre, fue tajantemente rechazada por éste ante la incredulidad de que se tratara de tan reales restos, quedando en poder del anticuario hasta el fallecimiento de éste, en que pasó a ser custodiada por su hermana para más tarde ser vendida por 5000 francos a Jacques Bellanger, quien la mantuvo oculta en su casa hasta el año 2008. Meses más tarde, la cedió para una investigación científica en la que sería sometida a las pruebas de ADN. En el resultado de las misma se comprobó, casi al 100%, de que realmente se trataba de la cabeza del rey Enrique IV.

La noticia fue dada por el equipo multidisciplinario, encabezado por el patólogo forense Philippe Charlier, y publicada en el British Medical Journal.

Los resultados de las pruebas correspondientes a la datación por radiocarbono, precisaron la fecha de los restos pertenecientes a un periodo de tiempo entre 1450 y 1650, lo cual encaja dentro de la de la muerte del monarca, 1610. Aseveraban igualmente que los rasgos de la cabeza coincidían con los del rostro del monarca.


Presentaba una cicatriz facial en el hueso superior de la mejilla izquierda, de una herida con arma punzante, que correspondería a la cuchillada en un intento de asesinato asestada por Jean Châtel en 1594. También se encontraron señales de cortes en las cervicales que, según los expertos, se deberían a la decapitación.


El lóbulo derecho aparecía agujereado, coincidiendo con el hecho de que el rey solía llevar un pendiente tal y como era la moda en la corte de los Valois. Igualmente apreciaba una lesión oscura cerca de la fosa nasal derecha del tamaño de un champiñón.


Aunque se constató una incipiente calvicie (el rey la padecía), el pelo de la cabeza y restos de barba y bigote, de tonos rojizos y canosos, encajan con los del rey en el momento del deceso, lo mismo que algunos dientes en mal estado.

Muchos de los rasgos de la cabeza del monarca coinciden con los retratos existentes del mismo, así como del molde que se hizo de su cara poco después de su muerte.

 
 (Molde realizado después de la muerte)

La cabeza será sepultada junto con los demás restos en la basílica de Saint-Denis.

Fuente de Datos:
*Ladepeche.fr.

martes, marzo 29

La Momia Más Pequeña


Este feto de un periodo de gestación de entre cinco o seis meses, mide 29 centímetros y es considerada “La Momia más pequeña del mundo”. 

Según los estudios realizados sobre ella, es probable que muriera durante el nacimiento o que naciera muerto.

Durante mucho tiempo estuvo expuesta junto a la momia de su madre en la misma vitrina, pero posteriormente fueron separadas para su mejor apreciación.

Se exhibe en el Museo de las Momias de Guanajuato, Mexico.

sábado, marzo 12

Juanita, La Doncella De Hielo


Juanita asumió con resignación, y tal vez con orgullo, ser elegida por los sacerdotes incas como ofrenda a los dioses de la alta montaña, en uno de los rituales de sacrificios humanos que se realizaban para apaciguarlos.
Ayunó durante todo el día anterior a su sacrificio, y antes de emprender el ascenso al Monte Ampato, lugar elegido para su realización, se vistió con una lliclla y un aksu, que presentaba dos tupus que lo sostenían al cuerpo, estos tupus sostenían asímismo finos hilos por los que pendían adornos en miniatura. Peinó sus cabellos en una fina trenza que los entrelazaba, rematando casi al final en un hilo de color negro que se anuda en una soga.

 Juanita era delgada. Bella y esbelta, con una estatura de 1,40 metros y un peso de 80 libras en el momento de su muerte. No había padecido enfermedad alguna, su dentadura era perfecta y sus huesos fuertes, pues su dieta había sido sana y bien equilibrada.


Llegado el momento se arrodilló resignadamente y esperó tranquila a que el verdugo descargara el certero golpe sobre su cráneo, posiblemente con una macana, que le produjo una fisura de cinco cm., causándole una hemorragia interna que le provocó la muerte.

Una vez realizado el sacrificio, fue cubierta con un manto exterior y su lliclla, presentando esta última, los colores rojo, blanco y rojo, al igual que la bandera del Perú y enterrada por los sacerdotes en la cima del Monte.

En 1995, el arqueólogo Johann Reinhard junto a Miguel Zárete, realizaron ascensión en la cordillera de los Andes, al sur de Perú, concretamente al Monte Ampato, integrante de una cadena de volcanes.
Cuando llegaron a su cima, a una altitud de 6.309 m., divisaron algo que brillaba entre la nieve. Se trataba de un paquete que se había caído de lo alto de la cumbre debido al derretimiento provocado por la ceniza volcánica que había caído desde el volcán en erupción cerca de Sabancaya. Su interior contenía la momia, muy bien conservada de una joven que posteriormente sería bautizada como “Juanita”, también llamada “La Doncella de Hielo”. Todos sus órganos vitales estaban intactos.
 

 Sometida a las pruebas pertinentes, se pudieron conocer detalles de la vida de la joven, comprobándose, según el Proyecto Genoma Humano, que tuvo una estrecha relación con la tribu Ngoge de Panamá y con las viejas razas de Taiwán y de Corea. 


(Durante cinco años, el Proyecto Genoma Humano había recopilado muestras de sangre de todas las naciones de la Tierra, y asignados los grupos de ADN geográficamente. Según esa muestra "la raza humana desciende de los árboles del noreste de África y se extendió por todos los rincones del mundo").

  
La momia de Juanita se encuentra expuesta en el Museo de la Universidad Católica de Santa María de Arequipa, Perú, en el interior de una urna de cristal a una temperatura constante de frío con objeto de que su cuerpo se siga conservando.