jueves, octubre 7

Víctor González Chamlati


Víctor González Chamlati, era en 1943 un ganadero de Acapentahua, en la costa de Chiaspas , México, que además de dedicarse a la cría del ganado, también fue fundador de de la Ganadera Local.
Hombre humanitario y apreciado por los vecinos de la comunidad, aquél día de 1943 revisaba tranquilamente las tierras de su rancho cuando recibió un tiro por la espalda. A pesar de que fue rápidamente trasladado al sanatorio vecino de Tapachula, nada se pudo hacer por su vida, falleciendo, el 23 de junio de ese mismo año.

Según todos los testimonios, el tiro de gracia se lo produjo un vecino colindante por ciertas desavenencias entre ambos: un perro del mencionado vecino hacía ya tiempo que estaba provocando destrozos en las propiedades de Víctor, quien en un momento de cólera acabó con la vida del mismo con un tiro.

Víctor González Chamlati fue enterrado en el panteón del cementerio local.



Sesenta y cinco años más tarde, y con motivo de dar sepultura en el mismo panteón a otro familiar, se procedió a exhumar el cadáver de Víctor, cuyo cuerpo aparecía intacto tal y como si hubiera sido enterrado hacía escasas horas.
No mostraba signos de corrupción ni malos olores.

El paso de la muerte no había afectado a Víctor González Chamlati.

Víctor González Chamlati en vida

lunes, septiembre 13

Las Momias De San Bernardo

En la bóveda subterránea del cementerio de San Bernardo, pequeño pueblo situado a unos ochenta kilómetros de Cundinamarca, al sudoeste de Bogotá, reposan retenidas en el tiempo unas treinta momias de hombre mujeres y niños. Se tratan, la mayoría, de personas nunca reclamadas tras su fallecimiento, gente pobre, indigentes y mendigos del lugar. Las facciones de su cuerpo en vida aún se pueden distinguir casi a la perfección tal y como eran en vida, y la intacta piel sigue pegada a sus huesos, mostrando la expresión de tranquilidad o terror en la que les sorprendió la muerte.

Fue en la década de los años 50 del pasado siglo, cuando el sepulturero del cementerio se dispuso a exhumar el cuerpo de Florentina Gutiérrez, fallecida hacía tiempo, para proceder a inhumarlo de nuevo en una sepultura más pequeña. Florentina Gutiérrez aparecía sin un atisbo de corrupción.

 
A este descubrimiento siguieron otros, cada vez más numerosos. Cuando los trabajadores del cementerio procedían a abrir algunos viejos ataúdes de cuerpos enterrados hacía tiempo, y que no habían sido reclamado por sus familiares para proceder según la costumbre de que pasado ciertos años del enterramiento, se exhumaba, a petición de los familiares los restos enterrados para proceder a trasladarlos a otra tumba más pequeña, donde solo se depositaban los huesos. Su sorpresa fue mayúscula al comprobar que todos permanecían en estado de momificación producida por causas totalmente naturales. Incluso la ropa se conservaba casi intacta.


El motivo de por qué los cadáveres se encontraban en dicho estado de conservación, como en tantos otros casos, sigue siendo un misterio. 

 
Aunque los científicos aún no se han pronunciado sobre el tema, la opinión popular se inclina, según su viejo saber, a la composición química de la tierra, y al clima seco de la zona. También alegan que se debe al consumo de de una fruta espinosa de aspecto parecido a una baya llamada Guatilla.

 
Las momias se encuentran expuestas en urnas de cristal en el cementerio de San Bernardo.

miércoles, agosto 11

Doña María Coronel

María Fernández Coronel nace en la calle Arrayán de Sevilla, en el año 1334. Joven inmensamente bella, los quince años el infante don Juan de la Cerda, señor de Gibraleón, se enamora localmente de ella, tanto de su belleza como de la discreción que la caracterizaba, por lo que la solicita en matrimonio el cual se llega a realizar.

Por aquellas fechas, el rey de castilla Don Pedro I el Cruel, hombre sin escrúpulos y de carácter violento y arrojadizo, conocido tanto por su crueldad como por su valentía, conoce a Doña María e inmediatamente queda prendado de su hermosura y comienza a acosarla y asediarla insistentemente.
Intentando evitar en la medida de lo posible esta situación y los incómodos encuentros con el monarca, Doña María se apartó de la corte y de toda vida social.

Un Año después comienza la guerra civil entre el rey don Pedro y el hermano de éste, don Enrique de Tratamara. Don Juan de la Cerda, el esposo de Doña María, se pone al servicio de don Enrique, con tan mala fortuna que cae preso y es condenado a muerte. Fue trasladado al castillo de …a la espera de su ajusticiamiento tal y como ordenaban las leyes en los casos de rebelión. Todo estaba preparado para el acontecimiento, a la espera de la confirmación de la sentencia del rey, que en esos momentos se encontraba en Tarragona.


Conocedora de tan trágicas noticias, Doña María decide solicitar el indulto al rey, y se traslada a Tarragona llegando a la misma tres semanas después. Para entonces Don Juan de la Cerda ya había sido ejecutado en la Torre del Oro, pero Don Pedro, a fin de conseguir a la hermosa mujer, le ocultó este hecho y le prometió el perdón de su marido. Sin embargo la joven descubrió el engaño y destrozada regresó a Sevilla. Tanto los bienes de su esposo, como los de ella les fueron confiscado, por lo que la joven, que contaba veintitrés años, quedó sumida en la pobreza y llorando su viudedad.
A esto se unió que don Pedro no cedió en sus intentos, continuando sus asedios e insinuaciones a Doña María, quien desesperada decidió refugiarse en el convento de Santa Clara, donde profesó en el año 1360.
Pero don Pedro no se daba por vencido, empecinado en conseguir a Doña María, un capricho que se le resistía, ordenando que la sacaran de la clausura para poder poseerla. Reacia a tales órdenes, Doña María se hizo enterrar viva en el jardín a fin de no ser encontrada. La búsqueda que realizaron por todas partes resultó inútil, produciéndose el hecho de brotar la hierba sobre la tierra de la falsa tumba recientemente removida, adquiriendo el aspecto de externo de todo el entorno en el momento en el que los enviados a buscarla se aproximaron a ella.

No satisfecho y pasados unos días, don Pedro se presentó personalmente en el convento, encontrándose con Doña María y obligándola a llevársela por la fuerza. Viendo que no tenía escapatoria, ésta tomó un recipiente con aceite hirviendo y le dijo:
“Pues que mi rostro os parece hermoso y por ello no cesáis en vuestro acoso, será fuerza quitar la causa para que desaparezca el efecto.”
Y acto seguido se volcó sobre el rostro el aceite hirviendo, produciéndose gravísimas quemaduras que la desfiguraron completamente.

Cuentan que don Pedro, admirado ante el valor y la entereza de la joven, se comprometió a concederle las mercedes y favores que pidiera. Ella le reclamó los bienes que le habían sido confiscados, pero el rey se negó a ello faltando a su promesa. Les fueron devuelto por su hermano don Enrique de Trastamara, hermano de don Pedro, y una vez conseguidos, ella ordenó que en el lugar donde antes había estado levantado el palacio de sus padres, y que había sido demolido por su perseguidor, se edificara el convento de Santa Inés , adonde se trasladó desde el de Santa Clara con cuarenta monjas.

 
Doña María Coronel murió el 2 de Diciembre de 1411, a los setenta y siete años de edad.

Durante 215 años permaneció enterrada en el coro. En 1626 se decidió trasladar sus reliquias hallándose al abrid el ataúd su cuerpo incorrupto, con el rostro y el cuelo todavía marcado por las quemaduras.
Ocurrió también que al ser introducida en el nuevo ataúd, éste resultaba pequeño para su cuerpo, por lo que ante una orden de la Abadesa, el cuerpo de Doña María se encogió milagrosamente para tener cabida en el mismo.

Puede visitarse todos los días 2 de diciembre de cada año en la Iglesia de Santa Inés en Sevilla.

jueves, julio 22

Lin Huiping

En julio del año 2002, un grupo de arqueólogos que excavaba una tumba de la dinastía Han de más de 2.000 años de antigüedad situada en Lianyungang, ciudad costera de la provincia oriental de Jiangsu, descubrió inesperadamente la momia de una mujer llamada Lin Huiping, cuyo perfecto estado de conservación era comparable a la de una mujer llamada Xinzhui exhumada en Mawangdui (Changsha).


Pero lo más sorprendente es que esta momia estaba completamente empapada, por lo que los arqueólogos consideraron que su excelente estado de conservación era un “milagro”. Los mismos especialistas que compusieron el rostro de la momia de Mawangdui restauraron con igual éxito el de la desenterrada en Lianyungang.
Otros tres cuerpos fueron encontrados en el mismo lugar, pero ninguno en tan perfecto estado de conservación.





Lin Huiping tenía una altura de 1,59 cm. y un peso de 25.5 kgs. Aún conservaba las raíces de su pelo claro, las cejas y se mantenían intactos su cerebro, músculos, corazón, pulmones, hígado e intestinos. La perfecta conservación también afectaba a su pelo, dientes, pie y dedos de los pies. El ataúd fue encontrado en un ambiente húmedo y cálido, lleno de líquido propenso a la cría de bacterias. Todo esto hace que la conservación del cuerpo sea algo excepcional .

jueves, julio 1

Silverio De Gubio

En Palermo, en 1599, un monje llamado Silvestro de Gubio al que se le atribuía la fama de santo dejó para siempre este mundo. Fue el primer momificado de las Catacumbas de los Capuchinos de Palermo.

Sus compañeros lo amortajaron y e intentaron momificar su cuerpo para que todo aquel que lo deseara pudiera visitar al difunto en las catacumbas de su convento capuchino donde había sido enterrado.
Esta técnica se hizo costumbre y se fue practicando con todos los que fueron falleciendo posteriormente.

Cuarenta años más tarde, cuando los monjes decidieron trasladar los restos de algunos antiguos fallecidos a otro lugar de las catacumbas, descubrieron que al menos 40 de ellos se conservaban como si hiciera poco tiempo que hubieran fallecido, aunque con la piel momificada.
Así descubrieron que la humedad ambiental del lugar, así como las posibilidades del terreno se prestaba para que los cuerpos se conservaran.

Con el tiempo se llegaron a reunir a ocho mil momias que se encuentran expuestas en dicho convento, en Palermo.

Para saber más.
El misterio de Las Catacumbas de Los Capuchinos de Palermo

viernes, junio 18

La Mujer De Skrydstrup

La mujer de Skrydstrup vivió en la Edad del Bronce, sobre el año 1300 a.C. y murió cuando contaba aproximadamente 18-19 años, medía 170 cm. de altura, era delgada y su pelo de color rojo. Su rostro era largo y estrecho con dientes fuertes y sanos y largas pestañas.
Fue enterrada a un kilómetro de Sourthwest Vojens, en el campo Skrydstrup, al sur de Jutlandia entre la parte continental de Dinamarca y el norte de Alemania, donde posiblemente residía y en donde fue descubierta en 1935.
Aunque se desconoce el motivo de su muerte si se sabe que murió a principios de verano, y hay indicios de que podría haber pertenecido a una de las familia de buena posición, que vivían de la Ruta de los Ejércitos cambiando pieles, ámbar, bronce y oro con los pueblo del sur.

La mujer de Skrydstrup fue enterrada en un ataúd de roble. Sobre éste se había esparcido una capa de semillas recién cogidas de perifollo, y sobre ésta se había colocado una piel de vaca.
El cadáver fue cuidadosamente vestido, peinado y adornado.
Fue vestida con una blusa de manga corta con bordados en las mangas y alrededor del escote. Una pieza larga de tela, unida por una cinta tejida, la cubría de la cintura hasta los pies. Posiblemente esta pieza de tela era originalmente como un vestido duradero que se enclavaba en los hombros. Calzaba sandalias de cuero simples unidas con cordones de cuero. Llevaba una gran espiral anillos de oro en cada oreja. A su lado yacía la cabeza un gorro intrincadamente trabajado realizado en la técnica denominada "saltó".


La característica más sorprendente de la mujer de Skrydstrup es sin duda su peinado.
De un estilo muy particular, todo el cabello había sido peinado hacia delante, sobre un lecho de pelo, que fue posteriormente envuelto con un cordón trenzado de lana y una guirnalda de flores. Después el peinado se cubrió con una redecilla hecha con pelo de caballo.


(Elaboración del peinado)

La momia de la mujer de Skrydstrup se encuentra en exposición en el Museo Nacional de Copenhague.

martes, junio 1

El hombre de Bøgebakken


El hombre de Bøgebakken es uno de los ejemplos de la violencia vivida en La Edad de Piedra.


Descubierto en la década de 1980, en Vedbæk, al norte de Nueva Zelanda, fue muerto de un certero disparo en el cuello y la punta de la flecha que le alcanzó aún se encontraba en su garganta en el momento de su descubrimiento.
El disparo le sobrevino de frente por lo que se puede decir que El hombre de Bøgebakken vió llegar la muerte.
Fue enterrado hace siete mil años.


Aunque se desconoce el motivo de este asesinato, es muy probable que se debiera a la enorme violencia que se desencadenaban por las luchas territoriales como resultado de la densidad de la población, que aumentaron considerablemente al final del periodo Mesolítico.